viernes, 25 de marzo de 2011

La Cofradía del Cubata

A lo largo de mi dilatada experiencia laboral y personal, porque no decirlo, me he encontrado con una serie de personajillos (vividores, broken-lifes, mediasuelas) que no sabiendo ni queriendo saber lo que es trabajar, se dedican a vivir de los demás.

Quienes son estos personajes? Como identificarlos? Como evitarlos? Y lo más importante, como sobrevivir a ellos?

Preguntas de difícil respuesta, pues es bien sabido que el “éxito” laboral está lleno de duras pruebas y sacrificios a los que deberemos enfrentarnos si queremos, ya no progresar, si no incluso ser algo en incontables facetas profesionales.

Qué ocurre cuando no eres como los demás? No fumas, bebes ocasionalmente y no te gusta el fútbol, por ejemplo. Pues que estás muerto laboralmente, sobretodo por que de todos tus estudios, tu preparación, tu empuje y sobretodo tu experiencia no valen de nada si al final eres una persona hogareña, familiar y amante de tu vida privada.

Una vez alguien me dijo: Porqué eres tan celoso de tu vida privada? Como si fuera necesario explicarlo.

De todos los sacrificios que tendrás que hacer el más importante no es ni siquiera tu alma ni tu cuerpo, si no las horas que dedicarás a “no trabajar”, es decir, a estar rodeado de personas que no soportas, o que raramente escogerías como amigos, fingiendo ser quien no eres y aparentando que te mueves como pez en el agua en el ecosistema de la selva laboral.

En algunos casos, la compañía resulta agradable, porque ya que estáis condenados a pasar muchas horas juntos, llegáis incluso a forjar vínculos de amistad con algunas personas. Y eso es bueno.

Pero qué pasa cuando tus jefes te exigen, abiertamente o no, que después de unas cuantas horas de duro trabajo tengas que salir a “divertirte” con ellos en el bar. Pues que un día puedes y otro quizás también, pero no siempre te apetece, normalmente por las siguientes razones:

1.       Tienes vida social fuera de la oficina: amigos, familia, esposa o hijos, hobbies, actividades deportivas, etc…
2.       No cuadras con ese modo de vida. Piensas: tengo un contrato, me parto la espalda por la empresa, pero suena el timbre y a mi casa. Lógico, no?
3.       Alternar con personas que mandan sobre ti es altamente peligroso. Normalmente, utilizan el típico “no te preocupes, relájate, estamos fuera de horario de oficina, ahora ya no soy tu jefe” Normalmente, esto es una tremenda mentira por que aprovecharán la información personal que les des sobre ti, tus gustos y debilidades en tu contra. O la archivarán cuidadosamente para cuando llegue el momento oportuno.
De hecho este tipo de personajillos desconfían de las personas de las que desconocen datos personales tachándolas de “muy reservadas”.
4.       No te gusta beber. Pero por Dios, estamos en España, como se te ocurre?

Así, que, amigo lector, si piensas medrar en el mundo laboral y especialmente, en el mundo comercial, no creas inocentemente que se valorará tu capacidad de esfuerzo y trabajo, sino todo lo contrario.

Puede parecer raro, mi experiencia me dice que así sucede en la mayoría de los casos.

Tú decides si juegas o no, aunque es bueno que sepas que los dados están cargados. Siempre perderás.

Algunos ya lo hemos hecho.
 

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